EL FUTURO QUE TE ESPERA ESTE 2020

En el video a continuacion. Aquí venimos, escalando, una cuesta cualquiera un día de calor. Con la respiración agitada, sudor y fatiga. Surge el deseo de estar en otro lado que no sea éste. Quizás en un sillón cómodo, en casa, viendo televisión. En cualquier lugar que no implique este sacrificio. Los pasos siguen uno tras otro acercándonos a la meta, despacio pero con ritmo. Pero la mente se queja, pareciera que está viviendo otra historia. No ciertamente la del compromiso, difícil pero elegido, cansado pero feliz. Esa voluntad de cumplir el deseo de llegar, que nos dará esa indescriptible sensación de logro cumplido. ¿Cuantas veces la mente pareciera que nos abandona en mitad del esfuerzo?

Amor

A veces estamos en una relación compleja, difícil, cuesta arriba. Todo requiere trajín. Pero nos importa mucho la otra persona y nuestro vínculo. Y por ello haremos lo imposible por mantenerlo. Nuestro corazón está apasionado, empeñado en ser feliz. Pero nuestra mente piensa independientemente, y nos advierte: no lo vale, no te esfuerces, déjalo. Está atemorizada, la gana la duda y el miedo a sufrir. Y así, confundidos por esta contradicción, vamos subiendo la cuesta. Con mayor costo del previsto, y con muchas menos probabilidades de éxito. No importa qué tipo de relación sea: padres, hermanos, hijos, pareja, amigos. Si te interesa, hazlo bien. Sube la cuesta alegre, convencido y satisfecho de tu empeño. Llegar a la cima te recompensará con creces.

Dinero y fortuna

Es imposible ganar siempre. No lo creas cuando lo proclaman otros, no creas en las apariencias. Hay personas que parecen siempre muy afortunadas y consiguen hacernos dudar de nosotros mismos, y de nuestras capacidades. No mires a los lados en tu intento, solo lograrás distraerte de tu empeño. Si te toca la subida difícil y escarpada, hazlo con bríos, cuenta con que el premio en la cima será mayor. Disfrutarás un paisaje único. Y luego vendrá el descenso, más sencillo, más fácil. Pero si la subida es demasiado escarpada, quizás ese no sea tu sendero. Evalúa los riesgos y toma resguardo. Y nunca, nunca, subas a ciegas.

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